Christophe Gans(El pacto de los lobos, Silent Hill) tenía una dura tarea: adaptar el cuento de La Bella y la Bestia, ya llevado a la pantalla en varias ocasiones, destacando las míticas versiones de Cocteau (1946) y el Clásico Disney de 1991. Basado en la novela de Villeneuve de acuerdo con el director, Gans profundiza en la faceta mitológica de la historia, trayéndonos una versión más elaborada de los orígenes de la maldición de la Bestia.
Visualmente increíble, y con una estética barroquizante característica del director galo, el trabajo de artistas como François Baranger se aprecia en cada fotograma. El vestuario es una auténtica delicia, sin duda Pierre-Yves Gayraud ha hecho un trabajo digno de mérito.








